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Sep (2026)/Oct 2026



La Conferencia Mundial de Investigación en Soja es la reunión científico-técnica más importantes a escala mundial

El Dr. Ing. Agr. L. Daniel Ploper, reconocido fitopatólogo internacional nos cuenta cómo avanza el diseño del Programa Académico/Científico del encuentro que será en abril 2027, en Rosario, Santa Fe.

Revista PRODUCCION: La Conferencia Mundial de Investigación en Soja es la reunión científico-técnica más importantes a escala mundial
 
Revista PRODUCCION: La Conferencia Mundial de Investigación en Soja es la reunión científico-técnica más importantes a escala mundial
 
Bajo el lema “Creando innovaciones en el universo de la soja”, entre el 4 y el 7 de abril de 2027, con el agregado de los días 8 y 9 con tours a campo y agroindustrias, se realizará la 12ª Conferencia Mundial de Investigación en Soja (WSRC XII - World Soybean Research Conference), conocida como el “Mundial de la Soja”, donde la sede central será la Bolsa de Cereales de Rosario, Santa Fe, un espacio que combina tradición, excelencia institucional y una ubicación estratégica en el corazón del principal polo agroindustrial de la Argentina.
El encuentro, que es organizado por ACSOJA (Asociación de la Cadena de la Soja Argentina), reunirá a científicos, referentes, empresas y productores de más de 80 países para debatir genética, biotecnología, sustentabilidad y mercados.
El presidente del Comité Organizador es Rodolfo Rossi (Prosoja), quien es acompañado por directivos de CREA, BCR, CIASFE, CIARA y CIAFA, mientras que el presidente del Comité Científico Internacional es el investigador tucumano Dr. Ing. Agr. L. Daniel Ploper, Investigador Emérito de la Sección Fitopatología y ex director técnico de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán.
Café de por medio, Revista Producción Agroindustrial del NOA dialogó con el Dr. Ploper, quien describió cómo avanza la organización del aspecto científico que tendrá el encuentro del año próximo.

¿En qué etapa está hoy la organización de este XII Congreso Mundial de Investigación en Soja?
Tenemos un Comité Organizador que está constituido fundamentalmente por los miembros del Comité Ejecutivo de ACSOJA (Asociación de la Cadena de la Soja Argentina), que es la entidad que propuso la candidatura de Argentina en el último congreso de Viena. Hay que aclarar que también se la había propuesto en dos oportunidades anteriores y no se había tenido éxito: primero se propuso en Sudáfrica (2013) para que sea en Argentina. Luego, para 2017 se iba a realizar en Estados Unidos, pero se suspendió a último momento por el huracán Irma, y entonces se propuso para 2020 en Serbia, pero no se pudo hacer ese año ni en 2021 por la prolongación de los problemas de la pandemia. Por lo cual se adjudicó la sede a Viena para 2023, donde finalmente sí se realizó y allí se adjudicó a Argentina la edición de la XII Conferencia; cabe aclarar que nosotros ya habíamos organizado la IV edición en 1989 (Buenos Aires).
Entonces, además del Comité Organizador hay un Comité Científico Internacional, que es el que yo presido, donde se define el programa académico de la conferencia. Las actividades científicas se desarrollarán en la sede de la Bolsa de Cereales de Rosario (BCR) que cuenta con instalaciones adecuadas para recibir a los investigadores y entidades participantes, con múltiples e interesantes conferencias plenarias, sesiones temáticas, workshop y vistas a campo.
La World Soybean Research Conference (WSRC) es el principal foro internacional dedicado a la investigación y al desarrollo de la cadena global de la soja. Reconocida por especialistas de todo el mundo como “El Mundial de la Soja”, la WSRC reúne a investigadores, académicos, líderes del sector y referentes de la industria de los cinco continentes para compartir avances científicos, intercambiar conocimientos y promover la cooperación internacional. Desde su primera edición en 1975, la conferencia ha recorrido distintos países, consolidándose como el espacio de referencia para abordar los desafíos y oportunidades de uno de los cultivos más relevantes para la alimentación, la bioeconomía y el desarrollo sostenible.

¿Cómo están avanzando con el Programa Académico/Científico?
El programa está completado en un 80%. Habrá cinco grandes áreas: germoplasma y mejoramiento; agronomía y fisiología; sanidad vegetal (malezas, plagas, enfermedades); alimentación animal, humana, e industrialización; y una quinta sección sobre asuntos legales y comercialización. Cada área, que cuenta con un coordinador, tiene un cierto número de sesiones que, en general, varía entre 4 y 6, donde cada sesión tiene un moderador y un co-moderador. Se prevén cuatro disertantes por cada una de estas sesiones.
Tendremos unas 27 sesiones en total. Y aparte de eso, habrá workshops que tienen otra modalidad, con 4 a 6 participantes que harán presentaciones cortas y después interacción entre ellos dirigida por el moderador.
También destaco que, aparte de las sesiones y de los workshops, están las sesiones plenarias al inicio de cada uno de los tres días: en cada sesión plenaria habrá dos conferencias. En estas sesiones plenarias participan todos los asistentes; luego se dividen en cinco salas que funcionarán simultáneamente, pero para las plenarias están todos juntos. Y ahí hay también ya la mitad de los conferencistas plenarios ya está comprometidos. Hay dos charlas plenarias que involucran temas económicos o sociales, hay dos que se refieren a genética y biotecnología y a lo que se viene en materia de mejoramiento, y después las otras dos son más de manejo de cultivos, sanidad, etc.
En Biotecnología por ejemplo, se abordarán los temas de identificación de genes o QTLs, mediante selección asistida por marcadores moleculares, que facilita la identificación de genotipos que tienen combinaciones favorables.
Y también la Edición Génica, aparte de transgénesis, como técnicas para introducir cambios a nivel de ácido nucleicos. Pero también en la parte de genética clásica hay muchos avances, como el uso de genotipos divergentes para aumentar la variabilidad y así aumentar las posibilidades de mejores combinaciones.

Hoy, ¿a qué apuntan con la inclusión de estos contenidos?
Se busca reflejar el estado del arte en la investigación de soja, especialmente en los últimos cuatro años, desde Viena hasta acá. Se pretende que se presenten cosas novedosas, innovaciones. Por supuesto que hay temas más tradicionales que quizás no muestren tanto progreso, pero sí creo que se presentarán muchos avances en los temas de mejoramiento y biotecnología (aplicando técnicas de biología molecular, donde se están haciendo avances impresionantes). Habrá un workshop especial, por ejemplo, sobre lo que se llama new breeding techniques, nuevas técnicas de mejoramiento y GMOs (Organismos Genéticamente Modificados).
Se analizarán muchos otros temas, como los de propiedad intelectual y los de certificaciones tanto en la parte de campo como en la parte de industria. Habrá un workshop especial sobre sostenibilidad. Al mismo tiempo, hay una propuesta de una investigadora de Francia de organizar una sesión sobre agroecología, con la visión de Europa, que es muy importante, un tema polémico si se quiere, pero que es interesante ponerlo en la mesa, porque muchas veces constituye un foco de conflicto entre los agricultores, los consumidores y los gobiernos.
Pero hay muchos otros temas que se abordarán y que son muy atractivos, como los nuevos usos de la soja (usos industriales tradicionales y nuevos usos), y temas referidos a aspectos legales y comercialización, y otros sobre competitividad de la cadena de soja. Asimismo, se presentarán datos y se analizará la calidad de la proteína de soja.

Y después están todos los avances, por supuesto, en materia de sanidad vegetal, como por ejemplo los manejos sugeridos para superar la resistencia de malezas, hongo e insectos a los pesticidas utilizados para su control.
Los workshops serán sobre temas puntuales, por ejemplo, la producción de semillas, bioinsumos, biomas, producción sostenible, manejo del riesgo climático, educación de los recursos humanos, las startups y las agtechs. A estas dos últimas se les dará un lugar para que puedan mostrar qué innovaciones están haciendo.

En cuanto a los tours postcongreso, habrá uno agrícola que llegará hasta Venado Tuerto y otro por los alrededores de Rosario. Estas giras incluyen visitas a distintos campos e incluso una recorrida por los nuevos laboratorios de la Bolsa de Comercio de Rosario, inaugurados en 2025. Incluso, está programada una visita plantas industriales sobre el corredor sojero de Rosario, sobre el Río Paraná, de 70 km de longitud); se visitará el INTA de Oliveros y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario, en Zavalla. Y los dos tours concluyen en la tarde del segundo día con una visita en barco por todas las terminales portuarias, que es el polo de procesamiento de soja más importante del mundo.

¿Cuál es la realidad de la soja hoy en América Latina?
Primero, la soja es un producto de alta demanda a nivel mundial. O sea: hay países que compran soja grano y/o subproductos de soja. Entre ellos, por ejemplo, está la India que es un gran comprador de harina y de aceite de soja. O sea, Argentina tiene una gran oportunidad pero, lamentablemente, por problemas extra productivos hemos perdido un poco el tren cuando nos comparamos, por ejemplo, con Brasil, o el mismo Estados Unidos. Por distintas razones, nuestro incremento de productividad no guarda relación con el incremento de productividad que hubo en Brasil, por ejemplo. Ellos, no solamente aumentaron la superficie sembrada, sino que aumentaron la productividad, o sea el rendimiento por hectárea.
Nosotros, en especial por el retraso que hemos tenido en materia de genética, que tiene que ver fundamentalmente con la demora en la aprobación de la Ley de Semillas y en la protección de la propiedad intelectual. Esto ha sido un factor central, que nos hace perder muchas oportunidades. Antes teníamos un número importante de empresas que hacían mejoramiento de soja, y eso se ha reducido drásticamente. Alguna de las empresas que hoy abastecen de genética al mercado argentino lo hacen porque su negocio principal está en Brasil, aunque ahora mediante contratos entre privados pueden tener un recupero de la inversión, pero está lejos de lo ideal.
Pero vuelvo a decir: antes había una multiplicidad de empresas, y esto implicaba mayor oferta de nuevas variedades.

Y otro tema clave también por el cual no hemos aumentado productividad ni superficie es por el famoso tema de los Derechos de Exportación (las denominadas Retenciones). Las retenciones han hecho que los productores restrinjan la inversión necesaria para potenciar los rendimientos. Esto no solamente ha repercutido en que haya menos superficie o menos acceso a nuevas tecnologías, sino que además ha repercutido en la falta de inversión en los mismos campos. Un ejemplo candente es la pérdida de la fertilidad de los suelos. Lo que ocurre en la Pampa Húmeda es preocupante, ya que históricamente tuvo suelos fértiles y rendimientos muy buenos, pero hoy, lamentablemente, el panorama cambió ya que la mayoría de los productores no hacen la necesaria inversión en fertilizantes, aduciendo diversas razones, entre las que menciona a las retenciones. Entonces, los rendimientos que se obtienen están lejos de los potenciales rendimientos que tienen inclusive aquellos cultivares que no son los de última tecnología. Son atendibles algunos de los argumentos del productor, quienes se sienten afectados por las retenciones, la incertidumbre por la variabilidad climática y los elevados costos de producción. Es una pena, ya que la evidencia empírica y los datos científicos, muestran que en la mayor parte de las situaciones la inversión en fertilizantes se paga con parte de los aumentos de rendimientos que se obtienen.
Por lo tanto, la recuperación de la fertilidad de los suelos se suma a los temas de la ley de semillas y disponibilidad de nuevas variedades como aspectos que deben ser especialmente considerados para mantener la competitividad del cultivo de la soja.

Entonces, ¿hay oportunidades para la soja?
Por supuesto que hay oportunidades, una oportunidad tremenda. Lo que se necesitan son políticas claras, previsibles e, inclusive, hay que resolver los temas crediticios para que también el productor pueda hacer la inversión, porque éstas son todas inversiones de alto riesgo.
Hoy, con el tema del cambio climático y los fenómenos naturales que venimos observando, son todas inversiones a riesgo. Existen muchas oportunidades; a la alta demanda por el grano y los subproductos, hay que agregar un tema que también está incluido en la XII Conferencia, que es el tema de biocombustibles. Tenemos varias charlas que harán alusión al uso del biodiesel obtenido a partir de soja, porque hoy también es una alternativa para descarbonizar la matriz energética. O sea, la soja puede contribuir a resolver muchos de los problemas producto de la emisión de gases efecto invernadero. Entonces, ¿hay oportunidad para la soja? Por supuesto que hay oportunidades. Argentina las tiene, y esto es extensivo a otros países de la región, como Paraguay y Brasil. Pero las particularidades de Argentina son muy especiales, porque su sector productivo se mantiene competitivo a pesar de las Retenciones.
El Gobierno afirma que no puede dejar de cobrar las retenciones en soja porque las necesita para el equilibrio de las cuentas fiscales. En este sentido, sería justo que se cobren similares derechos de exportación a otros productos que se exportan, como por ejemplo a la mayoría de los derivados de las actividades mineras, que hoy tienen una alícuota del 0%.

En resumen: tenemos un sector altamente competitivo, que cada vez que les levantaron el pie del freno, invirtió en el campo argentina y creció en calidad y cantidad.
También habría que desmitificar lo que dice mucha gente que ignora lo que ocurre en el campo, cuando afirma que la actividad agropecuaria no da empleo, que no genera trabajo masivo. Esa es una afirmación absolutamente incorrecta, porque el campo genera mucho empleo y basta con mirar las actividades que se registran en los innumerables pueblos y ciudades que trabajan y viven de las actividades agrícolas y ganaderas, y que generan divisas tan necesarias para el país.
Si analizamos los informes existentes, también hay otros sectores que están aportando con sus exportaciones. El sector minería está hoy cobrando importancia y se prevé que en los próximos años va a ser mucho más fuerte. También tememos la economía del conocimiento, que va creciendo.
Es decir, hay sectores que están empezando a gravitar, pero hasta acá, el esfuerzo importante fue de la agroindustria y dentro del complejo agroexportador, el complejo soja siempre ha representado una porción muy importante, donde se ha invertido mucho y ha sido generador de recursos. El “complejo soja” estaba siempre alrededor del 25% del total de las exportaciones argentinas, de ahí su importancia para la economía argentina.
Entonces yo creo que sí, que hay oportunidades para la soja, pero que requiere todavía de políticas de Estado más claras, y que se mantengan en el tiempo. Sin dudas, el productor agropecuario va a responder. Por ejemplo, en esta próxima campaña va a aumentar la superficie sembrada con soja, impulsada también por las dudas con la siembra de maíz motivada por el tema del achaparramiento transmitido por la chicharrita.
Por ello, hoy tenemos la oportunidad de seguir avanzando, de seguir creciendo en la producción de soja.

Daniel A. Vaca

Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en las páginas Nº 10, 11, 12 y 13 de la edición digital de la revista de Septiembre (2026) / Octubre 2026.
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