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Sep/Oct 2014


Trigo

En Tucumán se hace trigo como se puede, no como se debe

Quienes arriendan campos en la región, prácticamente quedaron fuera del negocio del trigo. El maíz, la opción más conveniente para evitar el monocultivo de la soja, en campos propios.

Revista PRODUCCION: En Tucumán se hace trigo como se puede, no como se debe
 

Víctor Pereyra, titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Tucumán (Cartuc) reconoció ante PRODUCCION, que sembrar trigo en Tucumán o en cualquier campo del Noroeste Argentino se ha vuelto algo muy difícil y agregó que los productores, cuando buscan hacer rotación para evitar el monocultivo de soja sobre soja, optan más por el maíz, a pesar de que esta gramínea tampoco es conveniente por su bajo precio, fletes y restricciones comerciales.
Al ser consultado si este año nuevamente los productores locales dejaron de lado el trigo para hacer otras gramíneas u oleaginosas más rentables, el dirigente ruralista reconoció que cada vez se hace menos trigo en nuestro territorio y aclaró que "más aquí (en el NOA) si se tiene en cuenta que en la zona núcleo (Pampa Húmeda) que es triguera por excelencia, se está dejando de sembrar y buscan otras alternativas, por los costos de producción y las proyecciones que hay en materia de cupos para exportar".
Aclaró, además, que hay que sumar, a todo, la cuestión climática que en el NOA es mucho menos benévola con este cultivo que en la zona pampeana. "El que hace trigo en Tucumán o Salta es porque tiene campo propio y semillas, además de haber conseguido algo de humedad en sus suelos. Hay que ver que el productor que hace trigo busca con ello tener un campo limpio, con cobertura, y no porque sea rentable o atractivo".
El dirigente rural admitió que la principal preocupación del sector es la política oficial. "No se hizo nada para cambiar el modelo de intervencionismo y de presión fiscal constante al sector agropecuario, sólo hay trabas y ninguno de los problemas que planteamos se resolvieron".
En lo que hace a la parte climática, Pereyra dijo que en los últimos años viene disminuyendo la siembra de trigo en Tucumán por la falta de humedad. "Si bien este año hubo algo de precipitaciones, al final no hubo tanto entusiasmo de parte de los productores y se sembró algo; tal vez un poco más que en los últimos dos años, donde prácticamente no se sembró nada".
Al ser consultado sobre cantidades de hectáreas sembradas con este cereal, aclaró no tener datos precisos, pero supone que podrían rondar las 50 mil hectáreas, contra las 250 mil, que en algún momento de la década pasada se supo hacer.
Por supuesto que las zonas donde más trigo se hace son en Burruyacú y campos del sur de la provincia. "Se hizo trigo también en campos que habían dejado productores cañeros afectados por las sequías y que fueron ocupados en verano por la soja. Pero no son campos donde se obtenga un producto de calidad".
Asimismo, reconoció que la soja se sigue haciendo en Tucumán -a pesar de su bajo precio y la política intervencionista del Estado- porque es lo único que hay para hacer.
"El gran problema de la soja en esta parte del país lo están sufriendo aquellos productores que arriendan campos porque no cierran los números. Al hacer los cálculos, con los precios nuevos que son los que se ven en las pizarras, se estaría trabajando a pérdida si se tiene en cuenta el costo del arriendo del campo, lo impuestos, las semillas, los costos de laboreo, trilla y fletes. A ello hay que sumar el clima si acompaña o no".
Y fue más lejos aún: "A eso se le pude agregar la nueva Ley de Abastecimiento, el dólar blue, la inflación, todo eso hace a los costos del productor, y los precios van bajando".
En el caso del maíz, señaló que el precio de la gramínea este año cayó una barbaridad, lo que obliga a los productores a trabajar con semillas baratas. "Las semillas de híbridos de maíz están por las nubes, no son baratas, por lo que se recurre a hacer una siembra sin mucho laboreo, tratando de disminuir costos. Muchos productores no hacen maíz fiscalizado y buscan otro maíz más económico, con menor rendimiento, por supuesto, pero que le sirve, al menos, para hacer sustentable la actividad sojera en su campo, evitando el monocultivo. En Tucumán se hace un maíz deficitario".
Pereyra recordó que con fletes que representan el 47 por ciento del costo de producción, más los gastos fiscales y de explotación, no hay números que cierren para el productor.
A su turno, Alejandro Ramírez analista Agropecuario, también dio una visión poco optimista para el productor triguero y aclaró: "Argentina pasó de país triguero a ser un país sojero".
"A medida que van pasando los años, los productores cada vez siembran más soja en detrimento del resto de los cultivos. No tan sólo en las zonas aptas para esta oleaginosa, sino también se está sembrando en las regiones marginales, donde existen muchas posibilidades de que los rindes no sean los mejores, la calidad comercial sea inferior o directamente fracase la cosecha".
Explicó que no obstante todo ésto, el productor "se arriesga" a seguir intentando sembrar, pero sin perder dinero. "Con el trigo pierdo, con el maíz cambio la plata y con la soja gano dinero, ¿qué puedo sembrar? Porque no hay que olvidar que el hombre de campo es un empresario que invierte dinero para intentar ganar plata. Y busca contínuamente qué es lo que le puede llegar a redituar ganancias sobre su inversión. Lógicamente ya saldrán los técnicos a enseñarnos que se deben rotar los cultivos para poder mantener la productividad de los terrenos. Pero, en definitiva, el chacarero quiere proteger su capital y su inversión haciendo cultivos que sean rentables y ahí vemos cómo con el trigo, la Argentina ha perdido competitividad en el mundo".
"Se han perdido mercados que costaron años obtenerlos, bajando la calidad del cereal y el volumen cosechado. Si vemos las cifras de producción, vemos que hace 15 años producíamos más trigo que lo que hoy producimos. Cuando compramos las producciones trigueras de países que no tienen las bonanzas del clima, suelo, ubicación geográfica que tiene la Argentina, vemos que ellos aumentan contínuamente sus producciones. Canadá y Australia por ejemplo, con cosechas por encima de las 25 millones de toneladas cada uno. En tanto, nuestro país no puede sobrepasar las 12 millones de toneladas".
Ramírez indicó que al escuchar los discursos de los políticos de turno, éstos siempre manifiestan que no se puede seguir "sojizando" la producción granaria de nuestro país. Pero todas las medidas que se han tomado en los últimos 13 años, fueron para ir hacia ese rumbo: soja, sobre soja, y más soja.
"La oposición se equivoca cuando basa la baja de la producción de trigo en que el cereal hoy tributa un 23% de retenciones a las exportaciones. No consideran los verdaderos motivos por los cuales los productores no siembran trigo que son la continua intervención del mercado generando falta de transparencia en los precios, el manejo de los valores por parte de los exportadores y molineros, la imposibilidad de vender al extranjero libremente el saldo exportable. Todo ésto es lo que hace que los precios estén deprimidos y generen que la siembra y cosecha del cereal sea un pésimo negocio". Subrayó que de continuar las cosas así, cada año habrá menos trigo y de calidad comercial discutible, y habrá cada vez más soja.
Ramírez también tuvo un párrafo para el tema del maíz. Al respecto llamó a prestar atención principalmente al tema precios. "Estamos llegando a valores internacionales donde el productor argentino debe hacer muy bien los números para intentar que este cultivo deje algo de ganancia. Porque sino, veremos un caso similar al antes mencionado con el trigo. La gente dejará o disminuirá su intención de siembra de maíz, para sembrar lo único que por el momento es negocio, la soja".
Para la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres de Tucumán -EEAOC- también la situación de los productores de trigo es difícil. "Tradicionalmente, las principales limitantes de la producción de granos en secano en el NOA han sido el déficit hídrico y la baja estabilidad estructural de sus suelos. Mientras que más relacionada a los costos se encuentra la importante distancia a los puertos, principal destino del grano producido. La siembra directa a principios de los ‘90 apareció como una herramienta interesante para reducir esas limitantes".
Para los técnicos de la EEAOC, las variedades de soja transgénicas resistentes a Glifosato RR1 fueron incorporadas rápida y masivamente, y el área sembrada con sojas creció en Tucumán. "Si bien el crecimiento fue consecuencia de menores costos y mejor precio de la soja, el proceso fue muy influenciado por la facilidad de manejo que permitían las sojas RR1. Estos factores estimularon su monocultivo, ocasionando una reducción del área implantada con gramíneas, ubicando el nivel de rotación muy por debajo de lo que exigen las condiciones agroecológicas del NOA, y afectando uno de los objetivos de la siembra directa: la acumulación de rastrojo".
La superficie implantada con trigo en Tucumán durante la presente campaña fue cuatro veces mayor en relación a la de la campaña 2012-2013, cuando sólo se cultivaron 12.000 hectáreas, la cifra más baja en el período 2004-2013 en nuestra provincia.
Daniel Gamboa, responsable de los proyectos sobre trigo de la EEAOC, aclaró que desde el punto de vista hídrico, las condiciones de este año fueron óptimas ya que hubo un otoño con lluvias. Igual, aclaró que la siembra fue tardía debido al retraso que se produjo en la trilla de la soja, por lo que los lotes permanecían ocupados. "Hay buenas expectativas en cuanto al rendimiento productivo, pero es complicado el tema varietal: ya que como no había semillas debido a que el año pasado no se sembró trigo, no hubo selección varietal sino que se utilizó lo que se pudo conseguir. Esto puede traer sorpresas y dificultades en cuanto a sanidad, ciclo largo y calidad".

Revista PRODUCCION: En Tucumán se hace trigo como se puede, no como se debe
"El que hace trigo en Tucumán o Salta es porque tiene campo propio y semillas, además de haber conseguido algo de humedad en sus suelos..." Víctor Pereyra "Estamos llegando a valores internacionales donde el productor argentino debe hacer muy bien los números para intentar que este cultivo deje algo de ganancia". Alejandro Ramírez
 
Por Fabián Seidán

Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en las páginas Nº 26, 27 y 28 de la edición en papel de la revista de Septiembre / Octubre 2014.
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