Revista ProduccionRevista Produccion

        inicio                última versión digital                   ediciones anteriores                   mercado de granos                 el tiempo                 contáctese con la editorial       
Regresar al sumario

Nov/Dic 2014


Sorgo

Sorgo, un buen antecesor que no tiene mercado

Entrevista: Alejandro Ramírez, Analista Agropecuario

El mercado de sorgo es pequeño, poco informado, con vicios obtenidos en los últimos años, con escasa transparencia.

Revista PRODUCCION: Sorgo, un buen antecesor que no tiene mercado
 
Revista PRODUCCION: Sorgo, un buen antecesor que no tiene mercado
 

A partir de 2007, los productores comenzaron a reencontrarse con el sorgo como un cultivo generador de múltiples beneficios y, por mencionar algunos, se puede indicar que amplía la capacidad exploratoria radicular, brinda mayor aporte de rastrojos, eficiencia en la utilización del agua, tiene mayor tolerancia al estrés térmico e hídrico, es un buen cultivo antecesor, genera captura de carbono, tiene bastante seguridad de cosecha, aporta fertilidad al suelo y hoy en día tiene un costo menor a los otros cultivos. Viendo este enumerado de beneficios, nadie podría negarse a sembrar esta semilla; sin embargo, la falta de mercado, le ha jugado una mala pasada a este cultivo.
Alejandro Ramírez, analista Agropecuario, se refirió a la actualidad de esta oleaginosa que en el país fue uno de los más importantes, por supuesto, antes de que explote la soja.

¿El sorgo llegó a ser un cultivo importante en la Argentina?
En la década del 70 y los primeros años de los 80 fue uno de los cultivos preferidos de los productores argentinos. En aquella época se llegaban a utilizar para esta gramínea más de 3 millones de hectáreas con una producción cercana a las 13,2 millones de toneladas. A partir de los años 90, el sorgo se fue dejando de lado, bajando el área hasta las 500.000 hectáreas sembradas en el año 2006 con una producción de 2,4 millones de toneladas. Básicamente la decisión de disminuir la siembra de sorgo fue porque los productores veían como iban "desapareciendo" los compradores, haciéndose difícil la comercialización, en especial del sorgo granífero. Existían dos grandes compradores de consumo que eran Bols y Hiram Walker. Ambas empresas tenían sus plantas de elaboración de alcohol para bebidas en Bella Vista (Buenos Aires). Por aquellos días el consumo de estos dos compradores era muy importante, moviendo al mercado cada vez que salían a hacer sus compras. Con el pasar del tiempo, fueron comprando cada vez menos, dejando de ser importantes partícipes en este mercado. Además, en esos momentos aparecía la vedette de los cultivos: la soja, que ya por esos tiempos comenzaba a vislumbrarse como la estrella que hoy es.

¿Y qué pasó?
A partir de 2007, los productores comenzaron a reencontrarse con el sorgo como un cultivo generador de múltiples beneficios, siendo el más importante que brindaba mayor aporte de rastrojos, tenía mayor tolerancia al estrés térmico e hídrico y era sobre todo, un buen cultivo antecesor con un costo menor de producción que los otros cultivos. Pero a pesar de que fue en aumento la siembra y cosecha llegando el año pasado a una producción de 3,5 millones de toneladas, todavía se está lejos de los 13 millones de la década del 70. Cuando vemos que está ocurriendo este año con su siembra, nos encontramos que el área a sembrarse no aumentará, repitiéndose la cantidad de hectáreas del año pasado (apenas 1 millón de hectáreas). Los productores argentinos, que son verdaderos empresarios, conocen perfectamente los beneficios que tiene sembrar sorgo. Pero en la última década, la mayoría pondera las posibilidades de obtención de ganancias en el manejo de sus campos, muchas veces dejando de lado la correcta rotación de cultivos, teniendo al sorgo como un importante participante de dicho giro.

El problema es la falta de mercado...
El mercado de sorgo es pequeño, poco informado, con vicios obtenidos en los últimos años, con escasa transparencia. Todo esto hace que los productores inviertan en cultivos rentables y con mercados visibles, como son el trigo, el maíz o la soja. Haciendo la salvedad que tanto el trigo y el maíz sus valores son cada vez más "manejados" por los compradores, pero al menos informados por los medios relacionados al sector. Es sencillo escuchar, mirar o leer los informes de mercados agrícolas donde tan sólo se habla de los tres cultivos mencionados y de vez en cuando se le agrega el girasol. De los precios del sorgo se informa poco y nada. Y esto no beneficia a la posibilidad de decisión de sembrarlo de los productores argentinos.

¿Existe alguna posibilidad de que el sorgo recupere terreno en el país?
Las empresas de semillas están haciendo un esfuerzo tratando de dar a conocer los beneficios de sembrar sorgo dando charlas en el interior del país e invirtiendo en publicidad -a pesar de que para los chacareros esta información la conocen-. Quizás tendrían que poner la mirada más en los problemas de la comercialización y escasez de compradores y no en convencer a los hombres de campo sobre los beneficios de sembrar sorgo.

En lo que hace a trigo, ¿cómo ve la cosecha?
La veo con un mercado oscuro y la cadena comercial resquebrajada. A medida que se acerca el comienzo de la cosecha las incógnitas son muchas y algunas con posibilidad de varias respuestas. Estamos en uno de los peores años para cosechar el cereal. Los precios internacionales son bajos y sin miras de que vayan a subir al menos hasta marzo. Los precios internos son peores por el desmanejo del Gobierno nacional que no autoriza con agilidad ventas al extranjero, haciendo que los compradores "se diviertan" poniéndole el valor que se les ocurra a los trigos nacionales. Recordemos que el argumento falaz y avieso es que no abren con ritmo las exportaciones de trigo para garantizar el volumen suficiente para el consumo interno y con precios bajos.

¿El productor no logra los beneficios necesarios o planificados?
Lamentablemente las dos puntas de la cadena se encuentran sin beneficiarse. Porque los productores cobran poco por el cereal y los consumidores pagan precios cada vez más altos por la harina, los fideos y el pan. Si el año pasado fue complicado vender el trigo, este año será peor, se vaticina en el sector.
Porque ya se está vislumbrando que los compradores de la exportación realizarán sus adquisiciones cuando, como y al precio que se les ocurra, sin tener que cumplir con fechas estrictas de ventas al exterior. Y en el caso de los molineros ocurrirá algo similar, porque los industriales no tendrán ningún apuro, ya que tienen garantizado todo el trigo -y más- que necesitan para su molienda anual.

¿Existe una circunstancia que se deba tener en cuenta en este ciclo productivo?
Sí; desde hace más de 120 años cuando se institucionalizaron las entidades del comercio de granos, la cadena comercial estaba correctamente delineada, con roles bien precisos para cada uno de sus componentes. El productor era quién producía el cereal. El acopiador y la cooperativa eran quienes recibían la mercadería en cuestión y gestionaban la comercialización, siendo el segmento de confianza de los productores. El corredor de granos era el nexo entre acopios y compradores, dando todas las alternativas posibles de venta y compra, siendo de la confianza de ambas partes. Y por último estaban los exportadores y molineros que son los que compraban el trigo ya sea para vender al extranjero como para molerlo y hacer harina y subproductos. Existían mercados libres y transparentes donde todos podían ver que valía el trigo ya sea en el disponible como en los futuros. Y las variaciones de precios estaban signadas por lo que ocurría con la oferta y la demanda. Por estos años, todo esto cambió. Hoy ningún participe "confía plenamente" en el otro. Los exportadores y molineros compran directamente (en forma directa) a los productores con condiciones que no les dan a los corredores y acopios. Muchas veces bonifican los fletes o envían sus camiones a cargar al campo, se negocian tarifas menores, por el almacenamiento, secada y acondicionamiento del cereal. Los corredores ven que el avance que hicieron los compradores ya los sobrepasó, yendo directamente a los campos, perjudicando también a las cooperativas y acopiadores. Y todo esto lo único que genera es oscuridad, precios ocultos, condiciones que no se conocen, falta de transparencia en los mercados. Además, los compradores tienen todas las herramientas como para hacer valer su dinero, con financiación interna o externa, plantas de silos ubicadas estratégicamente, camiones "a piacere" a pesar de estar en plena cosecha, y lo más importante, acuerdos de todo tipo con los funcionarios de turno. Difícil y complicado panorama para el trigo, cereal que otrora era buen negocio sembrarlo y orgullo nacional por su calidad comercial reconocida internacionalmente. Pero eso era en otro tiempo.

¿Cómo ve los precios de los granos?
En la primera quincena de octubre nos encontramos con mejoras en las cotizaciones de los principales comodities. Estos vaivenes son típicos de un mercado claramente bajista como ya lo anticipamos. Estas subas puntuales de precios hicieron cambiar el ánimo de los operadores nacionales, esperanzándose con que podría venir una recuperación de los valores. También algunos analistas proyectaban que había llegado a su fin este mercado deprimido para pasar a uno con tendencia de sostenimiento, en especial a partir de enero del año próximo. Pero lamentablemente nada ha cambiado como para considerar una rotunda modificación de tendencia. Dentro de la volatilidad de los mercados en plena época de cosecha, es habitual que existan estas subas puntuales de precios, pero que solo significan una buena oportunidad para ponerle valor a las cosechas. Tan solo eso.

¿En el caso de la soja?
Los precios tuvieron sus momentos de sostenimiento porque las lluvias estuvieron generando retrasos en los trabajos de trilla. Situación que viene cambiando y con pronósticos para los próximos 10 días de buen tiempo, con sol y sin precipitaciones. Y a medida que avanza la cosecha, nos encontramos con mejores rindes a los esperados con una excelente calidad comercial de los porotos. Algunos analistas del sector financiero nos indicaban que al haber caído tanto las cotizaciones de las acciones en las principales bolsas del mundo, y la baja del petróleo y los metales preciosos, el dinero que huye de esos mercados podría ir a la compra de comodities agropecuarios. Pero por lo visto, hasta ahora no ha ocurrido nada de lo vaticinado.

Revista PRODUCCION: Sorgo, un buen antecesor que no tiene mercado
 
Por Fabián Seidán

Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en las páginas Nº 24, 25 y 26 de la edición en papel de la revista de Noviembre / Diciembre 2014.
Haga click aquí para verla en Versión Flash®







©1995-2021 Revista Producción. República Argentina  República Argentina. Todos los Derechos Reservados.    |    Contáctese con la EditorialWebsite desarrollado por InterNet Tucuman