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Nov/Dic 2009


Eventos

Primer Congreso sobre Cultivos de Verano del NOA

Buscan potenciar las distintas producciones granarias

Se realizó en la Sociedad Rural de Tucumán el Primer Congreso sobre Cultivos de Verano del NOA: soja, maíz y poroto; evento que tuvo a la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, a la SRT, a Sembrando Federal y a los Grupo CREA, como los principales organizadores.

Revista PRODUCCION: Primer Congreso sobre Cultivos de Verano del NOA
Daniel Gamboa
 
Revista PRODUCCION: Primer Congreso sobre Cultivos de Verano del NOA
Eugenia Castro
 
Revista PRODUCCION: Primer Congreso sobre Cultivos de Verano del NOA
 
Revista PRODUCCION: Primer Congreso sobre Cultivos de Verano del NOA
 
Revista PRODUCCION: Primer Congreso sobre Cultivos de Verano del NOA
 
Revista PRODUCCION: Primer Congreso sobre Cultivos de Verano del NOA
 

En la inauguración del congreso, Daniel Ploper, Director Técnico de la EEAOC explicó que se trató de una actividad más en el marco del Centenario de la institución de investigación y transferencia, que se conmemora este año.
Acompañado en el acto de inauguración por el jefe de la Sección Granos de la entidad, Mario Devani, por el presidente de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), Rafael Llorente, y por los directores del CREA NOA, Daniel Frascarolo y Gerardo Sibaja, el evento reunió a más de 700 profesionales, productores, técnicos y asesores que se dieron cita para escuchar las charlas.
En el encuentro, los técnicos de la Experimental desarrollaron temas muy importantes como: "Identificación y Manejo de Enfermedades en cultivos de poroto", a cargo de la ingeniera Victoria González, de la Sección Fitopatología; "Manejo de variedades en el cultivo de soja en la región NOA", por Mario Devani, de la Sección Granos; "Manejo de Híbridos de maíz en la región NOA", a cargo de Daniel Gamboa, de la Sección Granos; "Manejo de coleópteros curculionidos en soja", a cargo del ingeniero Augusto Casmuz, de la sección Zoología Agrícola; "Variabilidad y tendencias climáticas para los cultivos de verano en las regiones NOA y NEA", desarrollado por el doctor José Luis Aiello, especialista en climatología, y "Situación Macro y Microeconómica, perspectivas de los mercados de granos", a cargo de Sebastián Gavalda, líder del Proyecto de Tecnología Comercial de AACREA.
El coordinador regional del CREA NOA, Daniel Frascarolo habló de los resultados de las últimas cinco campañas y reseñó que la región NOA del movimiento CREA comprende Tucumán, Salta, Jujuy, el oeste de Santiago del Estero y el sudeste de Catamarca. Allí, la soja ocupa la mayor superficie dentro de la producción de granos, seguida por el trigo y el maíz, cultivos importantes para la sustentabilidad de los sistemas productivos.
Agregó que la evolución de la superficie y el rendimiento promedio alcanzado en las últimas cinco campañas agrícolas se caracterizó por presentar largos períodos con importantes déficit hídricos. Se presentaron distintas situaciones relacionadas con factores que influyen en la campaña, como ser precipitaciones, temperaturas, radiación solar y tipos de suelos, entre otros.
En ese contexto, dijo que entre el 95 y 97 por ciento de la superficie se trabaja bajo el sistema de siembra directa, utilizándose otros el sistema de labranza sólo en lotes que se incorporan a agricultura. El período de siembra comienza alrededor del 20 de noviembre y finaliza alrededor del 10 de enero. Entre el 80 y el 90 por ciento de la superficie se siembra en diciembre. En cuanto a cultivos antecesores, la superficie de soja-trigo, soja-soja y soja-maíz, oscila entre el 47 y el 55 por ciento, el 22 y el 27 por ciento, y el 13 y el 19 por ciento, respectivamente.
Para Frascarolo, el mejor antecesor de la soja es el maíz, seguido del trigo. En promedio, para las últimas cinco campañas, las diferencias en kilogramos por hectárea de soja por antecesor fueron: maíz versus trigo, 253; maíz versus soja, 503, y trigo versus soja, 250. Las diferencias a favor del maíz como antecesor se presentan con mayor frecuencia y magnitud en las zonas 3 y 4.
A su turno, Mario Devani se refirió a la importancia de las distintas charlas del seminario de los siguientes términos. "Lo más relevante de esto es que nos hemos asociado para transferir información al medio junto con los Grupo CREA y el canal temático Sembrando Federal como una ‘pata comunicacional’ del sistema y tuvimos una convocatoria impresionante con más de 700 asistentes. En esta oportunidad se volcó mucha información que las instituciones de investigación están generando para hacer más productivos y rentables a los cultivos de verano. Por ejemplo, se habló del manejo de los sistemas de alta productividad, tanto en soja como en maíz, y se dieron las claves específicas para llegar a lograr rápidamente alta productividad. Entre algunos de los aspectos se destacan el manejo y la conservación del agua ya que en nuestra zona la limitante del agua tiene una fundamental importancia en el cultivo. Todas las prácticas que hagan a un mejor uso del agua servirán a la larga para lograr buenos resultados. También se mencionó la siembra directa, el barbecho anticipado, los cultivos de cobertura y, básicamente la rotación. Se habló mucho de maíz y del sorgo como productos indispensables para la rotación con la soja, incluso, en las charlas de maíz la búsqueda de alta productividad iba de la mano del uso de híbridos con mejores fechas de siembra, con densidades adecuadas, tratando de justificar al maíz por sí sólo. O sea, tenemos que tratar de que el maíz rinda en su máximo potencial. Por otro lado, vale aclarar siempre que en la rotación, el maíz aporta un fuerte incremento en el rendimiento a la soja en el primer y segundo año, y al trigo que le sigue a la soja, porque se produce la sustentabilidad del sistema con el balance del carbono".
Devani resaltó que hacer maíz es muy complicado, sobre todo en el NOA porque los números no le cierran, el clima no es el mejor, y la rentabilidad lo vuelve más vulnerable que en la zona pampeana. "Es más complicado hacer maíz porque en nuestra zona no hay amplitud térmica, entonces la alta temperatura nocturna hace que los maíces no rindan, cuando aquí está en 5.000 y 6.000 kilos por hectárea, en la Pampa Húmeda está en 10.000 y 11.000 kilos. Y por esa diferencia es lógico que sólo se busque hacer soja a pesar del riesgo de terminar perjudicando al suelo a la larga. Es un aspecto complicado que se irá superando en la región a través de la genética, pero eso tiene un techo. Hoy tenemos que siembra de maíces que son mezcla (templado con tropicales), sembrado en determinada fecha y zona, con determinado manejo, se puede lograr potenciales de rendimientos parecidos a los del Sur, pero en la Pampa todo es más natural por ubicación latitudinal. A ellos les es mucho más fácil obtener rendimientos de 11.000 kilos, y cuando nosotros lleguemos a 10.000 kilos, seguramente ellos van a andar por los 15.000. Siempre va a haber diferencia. Ahí surge la necesidad de hacer un mix con la soja para que sea rentable el maíz. Hay que lograr altos potenciales de maíz porque es un cultivo caro de conseguir. Creo que con 8 mil kilos por hectárea dará un rentabilidad parecida a la soja".
También se refirió al tema del trigo, otro grano que cuesta mucho hacer en la región y por eso no extraña que disminuya el área productiva. "Con respecto al trigo, también nos llevan ventajas los productores del Sur. Nosotros hacemos trigo con humedad acumulada en verano, cuando ya deja de consumir el agua el cultivo de la soja, lo que acumula en los meses de febrero marzo y abril. En cambio, en la Pampa Húmeda hay lluvia en la estación del trigo. Entonces por eso ellos tienen de 3 a 4 mil kilos de trigo por hectárea cuando nosotros apenas llegamos a los 1.200 kilos de promedio".
Eugenia Castro, asesora de los Grupos CREA, se refirió especialmente al tema del cultivo del maíz buscando justificar la producción del grano por sí solo. Aunque reconoció que es muy complicado hacer maíz en el NOA por el clima y el suelo.
"Es muy complicado trabajar el maíz en la región Noroeste porque los rendimientos medios son bastante bajos respecto al resto del país. El tema es descubrir dónde están las falencias. Creo que tenemos determinadas restricciones ambientales que no podemos superar y justamente por eso hay que trabajar sobre otras restricciones que tienen que ver con el manejo. La idea es transmitir al productor que sí se puede hacer un manejo mejor para el maíz y que eso le va a dar un mejor rendimiento. Por ejemplo, levantar 8 mil kilos por hectárea haciendo un mix con la soja. En los Grupos CREA hicimos un trabajo económico que habla sobre eso ya que con los 6.000 kilos por hectárea que obtenemos normalmente de media en la región, los márgenes brutos son inferiores. En cambio, si levantamos los rendimientos a 8.000 kilos, con los precios de hoy, y los costos actuales, la rentabilidad puede mejorar bastante. Hay que animar al productor, de eso se trata todo esto. Decirle que puede alcanzar una rentabilidad mejor con una rentabilidad compartida con un cultivo mucho más beneficioso para el sistema como lo es el maíz".
En su disertación, Castro reconoció que 6.000 kilos en el NOA no invita a hacer maíz y que en la Pampa Húmeda hacer 10.000 kilos no es novedad. La mayoría de los casos exitosos en el NOA son porque se aprovechó la genética tropical y de un solo híbrido. Así se pueden alcanzar rendimientos de 8.100 kilos por hectárea en Tucumán o Salta. Y con esa cantidad no habrá mucho que envidiarle al margen bruto de la soja. Por otra parte está el balance del carbono en el suelo que es negativo cuando se hace 6.300 kilos. Con un maíz de rendimiento de 8.000 kilos el balance del carbono es mayor y mejor mientras podemos mejorar la sustentabilidad del suelo".
"Siempre hemos intentado justificar al maíz, por qué hacer maíz, y siempre económicamente hablando lo justificamos por la cantidad de kilos de más que nos da de soja, o la cantidad de kilos de más que nos da de trigo después de la soja que ya nos dio más. O sea, siempre justificamos al maíz por la mayor rentabilidad lograda en los otros cultivos. Entonces, haciendo un análisis de margen bruto simple y básico de una soja de 3.500 kilos, con un maíz de 6.500 kilos, que es la media promedio de la zona, y un margen bruto de un maíz de 8.100 kilos que se alcanzó en un 20 por ciento de la zona, tenemos un margen bruto -sin contar gastos de arriendo, ni nada- de 8.100 kilos por hectárea y con eso el maíz no tiene mucho que envidiarle al margen bruto de la soja y con un mejor balance de carbono. Si bien no lo podemos cuantificar directamente al beneficio alcanzado, tenemos que en un sistema de rotación normal para la zona de 25 por ciento, en un año con rendimiento de soja de 3.500 kilos y de rendimiento de maíz de 6.500 kilos el balance de carbono de la rotación es negativo, pero si hacemos el mismo esquema pero con rendimiento de maíz de 8.100 kilos tenemos que el balance del carbono de la rotación puede ser mínimamente neutro o positivo. Entonces el resultado es que con el maíz podemos mejorar los rendimientos y podemos mantener el cinturón ecológico equilibrado. Ese beneficio no lo podemos cuantificar".
Posteriormente, Daniel Gamboa, de la Sección Granos de la EEAOC, participó del Congreso como conferencista tratando el tema del manejo de híbridos de maíz en la región NOA, como una alternativa superadora para que este grano logre una mayor productividad y por ende, mayor rentabilidad.
En la charla con Revista PRODUCCION, Gamboa reconoció que siempre es un buen momento para hacer cultivo de maíz en la región.
"Fundamentalmente hay que hacer maíz pensando en lo que es la sustentabilidad del sistema, siempre es un buen momento para hacer maíz, aunque los números no acompañen muy bien en el corto plazo, y es un buen momento porque actualmente tenemos un deterioro del suelo importante en el NOA por hacer soja sobre soja".
"De pronto, el maíz es ideal para rotar con la soja, y a su vez, también vamos a tener mayor rendimiento de la soja en el futuro. O sea que queda claro la importancia de hacer maíz por un beneficio doble para el productor y la conservación del suelo".
También sostuvo que la siembra directa es lo que mejor juega a favor del productor. "El clima no viene favoreciendo al maíz, el último año ha sido más seco de lo esperado, y el anterior ha llovido mucho; entonces, no sabemos como será este año, según los pronósticos dicen que va a ser bueno, pero hay que ver realmente qué pasa. Por suerte, está funcionando bien la siembra directa con el maíz aprovechando el agua acumulada en el suelo para hacer la siembra. Por eso digo siempre que es difícil aventurar un pronóstico de la campaña del maíz, porque es una realidad que el productor debe andar mucho y estar atento en los meses de febrero y marzo, cuando se produce un momento crítico para nuestra zona".
Sobre el crecimiento del área de siembra, Gamboa fue contundente: "Se mantiene baja".
"En los últimos años se observa que el área se mantiene baja, tiene entre un 11 y 12 por ciento en rotación con la soja, cuando nosotros recomendamos un mínimo de 25 por ciento y si se puede un poco más. Pero todo eso está agarrado al tema de los números y la rentabilidad. Por eso hoy no se supera ese porcentaje. En materia de comercialización, podemos decir que el maíz hoy se puede exportar y abastecer también el mercado interno porque el grano tiene un mercado muy fluido. Digamos que no deberían haber demasiados problemas siempre y cuando funcionen los mecanismos normales de comercialización".
En el caso de la soja, el investigador sostuvo que sigue siendo el principal producto que se siembra en el NOA.
"Se sigue haciendo mucha soja y la verdad es que nosotros queremos que a la soja le vaya bien porque es el principal producto de la región lo que implica que al productor le cierren los números y así puede trabajar con tranquilidad, por supuesto, siempre que el año acompañe. Pero el productor no debe olvidar de que la rotación soja-maíz es lo ideal, Soja como el primer cultivo y maíz en rotación con un porcentaje de la misma".
En cuanto al resurgir del poroto en Tucumán, Gamboa dijo: "El poroto es una alternativa interesante para hacer en nuestra provincia porque a veces las condiciones del clima no son buenas para el maíz. El poroto es un producto interesante porque es un cultivo muy corto y es muy regional, muy nuestro. Lo que pasa es que muchas veces los mercados son los que no son muy regulares y por eso no tenemos un volumen mayor de producción; pero es un cultivo que no hay que descartarlo por ser una alternativa muy interesante".
Finalmente sostuvo que después de la soja, el trigo es el cultivo que más se hace en Tucumán, con un área cercana a las 170 mil hectáreas sembrada. "En Tucumán soja-trigo es lo más sembrado. Es la sucesión de la soja y cada vez tiene más adeptos".

Revista PRODUCCION: Primer Congreso sobre Cultivos de Verano del NOA
 

Esta nota fue publicada en las páginas Nº 36, 37, 38 y 39 de la edición en papel de la revista de Noviembre / Diciembre 2009.







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