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Nov/Dic 2008


Granos

Los granos en el sube y baja

El autor explica los motivos por los cuales desaparecieron algunos de los factores que impulsaron la subas de los granos. Pero adelanta que, una vez que pase lo más difícil de la crisis, habrá nuevas razones para pensar que se convertirán, otra vez, en refugio de valor para muchos inversores, que apostarán a ellos.

Revista PRODUCCION: Los granos en el sube y baja
 
Para comprender la influencia de la crisis financiera sobre el mercado de granos tenemos que revisar los elementos que llevaron a la fuerte suba en el precio de los mismos desde el año 2005, y luego ver qué cambia con el difícil momento que se está viviendo en el mundo actualmente.
Esta suba se inició en realidad en el año 2003, cuando aparecieron los famosos fondos índice. Los mismos son inversores financieros que, buscando cobertura ante la expectativa de inflación y devaluación del dólar, concluyeron que debían comprar commodities.
Como en ese entonces el oro y el petróleo ya habían subido mucho, buscaron otros commodities que estuvieran relativamente atrasados en sus cotizaciones. Compraron todo tipo de bienes básicos, y entre ellos granos.
Es importante también tener presente que en ese momento los fundamentos para los granos eran negativos, a pesar de lo cual los precios se dispararon, sin que nadie pudiera dar a esto una explicación coherente. Eran grandes sumas de dinero que ingresaban al mercado comprando, con una lógica totalmente diferente a la de los operadores tradicionales.
Sobre ésto se montaron luego cambios fundamentales por el lado de la demanda que a posteriori justificaron la suba, y la retroalimentaron: el despegue de los biocombustibles y el mayor consumo de alimentos, en cantidad y calidad, de China e India.
La combinación de estos tres factores generó una fuerte suba, que llevó al valor de los granos a triplicar sus precios históricos en dos años.
Sin embargo, el mercado de granos fue pasando por sucesivos sustos provenientes de problemas en el mercado financiero. El primero de ellos llegó en agosto del año pasado, cuando se conocieron las primeras noticias de que las hipotecas en EE.UU. estaban con problemas de cobrabilidad.
Luego, a principios de año, cuando los principales bancos comenzaron a previsionar las pérdidas que descontaban iban a tener por las "hipotecas tóxicas".
Sin embargo, luego de las bajas iniciales que se producían cuando se conocían estas noticias, los granos rápidamente se recuperaron, subiendo incluso por encima de los valores previos, dado que en un contexto de creciente incertidumbre, crecía la apuesta de los fondos financieros a los commodities, como refugio de valor.
Sin embargo, los traspiés se fueron repitiendo, y cada vez las caídas eran más profundas, el período de tiempo entre ellas más rápido, y las dificultades para recomponerse mayores.
Finalmente, las grandes pérdidas que ocasionaron a algunos bancos las hipotecas tóxicas, terminaron por ocasionar su quiebra, lo cual generó pánico y llevó a que los inversores decidieran tratar de retirar su dinero de todos los mercados financieros, por temor, y lo fueron colocando en activos bien líquidos.
Aquí tenemos el primer coletazo en el mercado de granos. Así como en su momento los fondos financieros ingresaron al mercado de granos y, sin que los fundamentos lo justificaran, los precios subieron, ahora que se están yendo los precios bajan.
Si bien tranquilizar a los inversores que se encuentran en medio de semejante problema no es sencillo, lo cierto es que las entidades que tienen la responsabilidad de equilibrar los sistemas financieros terminarán de una forma u otra proveyendo la liquidez que los bancos necesitan para volver a ser confiables. Esto es lo único que podría estabilizar la crisis.
Cuando ello ocurra, y la calma retorne, la gran pregunta será qué hacer con todos los dólares que, al estar líquidos, no generan rentabilidad. En ese momento, los analistas se tranquilizarán, tomarán lápiz y papel, y revisaran los fundamentos de los mercados.
En ese momento habrá que ver cuáles son los impactos reales de esta crisis. Por un lado, para salir de la misma habrá que emitir muchos dólares y otras monedas, lo que implica devaluación e inflación, y por lo tanto los commodities volverán a ser atractivos.
Pero el principal problema que dejará la resolución de la crisis pasará por la ausencia de crédito. Se teme que los norteamericanos, al no disponer de financiamiento, tengan que reducir su consumo. Esto desencadenaría una contracción tanto de la economía estadounidense como de las de los países que les proveen bienes. Por ello se teme que tanto Europa como Asia terminen siendo afectadas en sus economías reales, lo cual podría impactar negativamente a su vez en el consumo de energía, tanto de la tradicional como de la bioenergía. También podría afectar el crecimiento de China e India. Esto desacelerará la demanda de granos, pero es posible que la misma siga creciendo a tasas menores.
Una alternativa a mano es analizar los tres componentes del salto de precios para ver cómo los afecta la situación actual:
•Compra de commodities como cobertura de devaluación. Si bien inicialmente las posiciones compradas de los fondos se reducen para obtener liquidez, el riesgo de devaluaciones cruzadas justifica incrementar las compras más adelante.
•Demanda de biocombustibles. La caída de consumo en EE.UU. hará caer el nivel de actividad, y con él la demanda de energía en general. Los biocombustibles no serán la excepción. Sin embargo, la estrategia política de apoyar esta industria persistirá, con lo que podemos esperar un ajuste en el nivel de demanda, aunque el uso de aceites y maíz para energía continuará.
•Demanda de alimentos por parte de economías asiáticas. Si bien el menor consumo en EE.UU. impactará negativamente en el crecimiento de China, resulta difícil concebir que los nuevos ricos asiáticos, que se convertirán ahora en clase media, vuelvan atrás en el cambio dietario que hicieron. Sin embargo, el proceso por el cual las personas en China e India mejoran sus ingresos y pasan a comer mejor, se volverá más lento, y esto justifica un ajuste en los niveles esperados de consumo hacia adelante.
La conclusión es que si bien hoy vemos a los tres factores con grandes signos de pregunta, y a los fondos vendiendo granos para hacerse de dinero y cubrir la corrida financiera, una vez que la urgencia pase, y podamos concentrarnos en lo importante, hay elementos que nos hacen esperar una nueva entrada de dinero a buscar cobertura frente a la devaluación.
Así, volverá la compra de granos, que podría compensar un menor ritmo de crecimiento en el uso de los mismos para energía y consumo humano, los cuales no dejarán de crecer, pero tendrán una dinámica más lenta.
Perspectiva I: Al emitir dólares y otras monedas, para salir de la crisis, se genera inflación.
Perspectiva II: Si crece la inflación en el mundo, los granos podrían ser, otra vez, el refugio.

Revista PRODUCCION: Los granos en el sube y baja
 
Por Dante Romano
Director del posgrado en
Agronegocios de la
Fundación Libertad
Fuente: Clarín Rural

Esta nota fue publicada en las páginas Nº 46 y 47 de la edición en papel de la revista de Noviembre / Diciembre 2008.







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