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 Granos
Regresar al Sumario Noviembre / Diciembre 2007

La producción hortícola comienza a mirar a los granos

Entrevista: Ricardo Cecilia

La escasa rentabilidad, la falta de políticas para este tipo de producciones y el buen momento de la soja, hacen que muchos productores de frutas y hortalizas del NOA hayan mutado de cultivo o bien piensen hacerlo.

Sin duda alguna en los últimos meses del año -y hasta que concluya este 2007-, el sector del campo que estuvo en la boca de todos los argentinos fue el frutihortícola siendo los precios de estos productos los que generaron un fuerte dolor de cabeza al Gobierno y afectó principalmente al bolsillo de la gente.
La papa, el tomate, el zapallo, la batata, la lechuga y la acelga, entre otros se pusieron al tope de las discusiones al punto de que se buscaron distintas formas para hacer bajar los precios, siendo el más llamativo el del “boicot”, que no hizo otra cosa que hacerle el juego a un Gobierno incapaz de dar una solución seria a un problema que se podría decir, lo desbordó.
El sector frutihortícola argentino no es el malo de la película, todo lo contrario, con productores que intentan mantener sus unidades productivas en pie, en medio de un país que no les da tregua ni les brinda los instrumentos necesarios para crecer, desarrollarse o, simplemente, seguir trabajando. No hay incentivos y por eso la mayoría de los jóvenes se van, despoblando el campo y la tierra que los vio nacer. Eso sí, los pocos que se quedan, sufren de sol a sol para hacer rentable producciones que cada vez cuesta más elaborarlas y que cuando tienen buenos precios no la pueden vender.
PRODUCCIóN conversó con Ricardo Cecilia, un productor que dirigió por varios años los destinos del Mercado Concentrador Frutihortícola de Tucumán (Mercofrut) entidad vinculada a la Federación Económica de Tucumán, que genera todo el movimiento comercial del sector. Cecilia se refirió al momento que viven los distintos productores, como así también a las perspectivas de los cultivos en el corto plazo.

Los productores ¿son los culpables de la suba de precios en el tomate o la papa?
Claro que no. Aquí jugaron dos factores en contra de la producción donde nada tuvieron que ver los productores con las subas. Por ejemplo, este año sobre el cultivo de tomate se registraron fuertes heladas en las zonas productoras con lo cual se perdieron muchas hectáreas generando serios problemas a muchísimos productores que vieron diezmada su unidad productiva. Por otra parte hay que reconocer que debido a la baja rentabilidad que deja el tomate, generó que muchos productores abandonaran la actividad lo que redujo la oferta mientras que la demanda aumentó.

Justamente, en lo que hace a las hortalizas, el tema de la oferta y demanda juega un papel fundamental.
Sin duda alguna, porque son productos que tradicionalmente se rigen en el mercado por la oferta y la demanda. Los precios no lo pone el Mercofrut o el Mercado Central de Buenos Aires. Aquí si el precio del tomate se llegó a pagar a 200 pesos el cajón es porque al ser escaso el producto y la demanda abundante así lo decidió, pero mire, inmediatamente hubo más tomate disponible en la plaza, el precio del cajón bajó hasta los 50 pesos. Lo mismo ocurrió con la papa, que se llegó a pagar 5 pesos el kilogramo. Una vez que se estabilizó el mercado, con un ingreso mayor del tubérculo, el precio bajó a la mitad.

Estos fueron los productos que generaron el enojo de la gente y del Presidente.
Sí, pero como le dije, no fue por culpa de los productores, en todo caso los que ganaron fueron los intermediarios y comercializadores. Mire, una jaula de lechuga llegó a costar 30 pesos y después bajo a 7,00 pesos; nosotros siempre decimos que los precios altos no favorecen al productor ya que a éste le cuesta lo mismo producir cuando está caro o barato. El productor no le saca los gastos de cosecha.

Ahora bien, cuando el precio de sus productos son buenos, el Gobierno interviene y les pone un tope, pero en el caso de que los precios sean malos, ¿les brinda una ayuda?
Realmente no, y es buena su pregunta porque el gobierno la vez pasada bajó el precio de la papa, importó el producto de Canadá y con el tomate le tiró a los consumidores encima, que le hagan un boicot. Sin embargo, cuando por la helada se perdieron hectáreas completas de tomate o de arvejas ¿nos dio algún tipo de subsidio?, la respuesta es no. Lamentablemente el productor siempre pierde, y lo digo con causa. Mire, hace unos días me reuní con el ministro de la Producción, José Manuel Paz por el tema del gasoil y le planteé que está muy caro para los pequeños productores ya que van a cargar 20 litros y le cuesta 2,20 pesos el litro, mientras que los grandes tienen el beneficio de contar con un precio diferencial, más barato. Esto no es razonable, hay que ayudar a los chicos que es a los que le cuesta realmente producir.

¿Hoy es más caro producir?
Seguro, y le doy un ejemplo: el año pasado una bolsa de abono que valía 40 pesos hoy cuesta 100 y 110 pesos, pero también subieron las semillas, el gasoil, y otros insumos indispensables para hacer los cultivos.
¿El precio del tomate bajó por el boicot?
No, el tomate bajó su precio porque ingresó más mercadería. También los bares y restaurantes hicieron un boicot y decidieron sacarlo de su lista de menú, pero yo digo ¿qué tan caro se puede volver un plato de comida porque suba el tomate o la papa? Creo que todo busca generar un efecto alarmista porque después, cuando bajó el precio, acaso ellos redujeron el valor de sus platos? Cuando el kilo de papa valía 0,30 peso, los bares ya tenían sus menúes con precios altos, entonces hay que sacarse la careta y decir quienes son los verdaderos formadores de precios y no culpar y castigar a los productores.

¿Qué es lo que más le preocupa como productor en estos momentos?
Que el Gobierno no tiene conciencia, porque aquí la helada dañó vastas hectáreas de cultivos y muchos productores perdieron todo, pero aquí sólo se piensa en castigar a los que pudieron rescatar algo de sus tierras y volcarla al mercado. Dentro de esta actividad hay una regla muy clara: para ganar hay que vender el 100 por ciento de la producción, porque si sólo pudo colocar el 70 u 80 por ciento, ya está perdiendo, y si encima le hacen un boicot, el daño puede hacer desaparecer a ese pequeño productor.

¿Cómo están hoy los precios?
Ya bajaron casi todos, por ejemplo la cebolla que valía 35 pesos el cajón hoy está a 15 pesos. El kilo de arveja que llegó a valer 15 pesos, hoy cuesta un peso; la docena de acelga que valía 20 pesos, hoy vale 12 pesos. Todas las hortalizas de hoja bajaron.

Este año las heladas les jugaron una mala pasada, ¿cómo repercute esto en el sector?
No sólo las heladas, sino el encarecimiento de la producción y otro factor que muchos no tienen en cuenta como lo es el hecho de que no hay quien produzca la tierra. Por ejemplo, en la zona donde yo tengo mis tierras (Timbó Nuevo) no hay mano de obra para hacer los cultivos debido a que muchos se conforman con los famosos Planes Trabajar y otros subsidios del Estado. Eso restó mano de obra al campo; y por otro lado los jóvenes se van de estos pueblos para trabajar en las grandes ciudades porque en el campo no hay diversión. En esta zona donde antes había 50 productores hortícolas, hoy sólo hay 5. Entonces, al faltar mano de obra nos vemos obligados a dedicarnos a otros cultivos como la soja, que necesita menos trabajadores y contratamos a alguien para que haga la siembra.

¿La soja se está adueñando de todas las hectáreas productivas del NOA?
Y sí, porque nos vemos obligados a hacer soja y trigo, que tienen buenos precios, y en caso de no poder hacerlo uno mismo al cultivo, arrendamos la tierra.

¿El tema impositivo también es un problema?
El tema impositivo es un problema por la doble y triple imposición. Nosotros nos preguntamos: si trabajamos dentro de una comuna es lógico que le paguemos a ella nuestros impuestos, pero por qué hay que pagarle también a la provincia y a la Nación? Algo que nos tiene muy preocupados es el aumento del Impuesto Inmobiliario, eso también encarece la producción. La doble o triple imposición es perjudicial para quienes producen la tierra. Lo más lamentable en este país es que no se hace nada para que la gente del campo se siga quedando en el campo.

Datos al margen
• Durante los primeros ocho meses del año, la fiscalización de exportaciones de hortalizas frescas y legumbres sumó 495.916 toneladas, por un valor de 232.144.000 de dólares, con una suba del 11% en volumen y del 48% en divisas respecto al mismo período de 2006. Del total del producto exportado durante enero-agosto de este año, 308.037 toneladas por 134.410.000 dólares correspondieron a hortalizas de bulbo (ajo y cebolla) originarios de Mendoza, San Juan, Buenos Aires, Río Negro, Tucumán y Salta. Los principales destinos fueron Brasil, Francia, Estados Unidos, España, e Italia, entre otros mercados.

• De acuerdo a productores de tomate de la región, en estos momentos en el país no hay producción de tomate que el año pasado. "No hay más producción ni va a haberla; ya no está la cantidad de tomate que corresponde para un consumo sostenido. Hay menos producción de tomate que en los últimos diez años; la gente dejó de producir porque no es negocio".

• Una característica de la producción hortícola es que se rige por la ley de la oferta y la demanda. Pero en su caso, el precio está muy ligado al volumen de la oferta. Entonces vemos que los precios tienen una gran variabilidad en función de la ocurrencia o no, de fenómenos climáticos como las heladas (entre otros), que regulan la oferta, con una demanda mucho más estable aunque también registra variaciones por razones climáticas, pero mucho más acotadas en el tiempo, conformándose así un escenario de altísimo riesgo para el productor, asociado a variables climáticas y de mercado.

• Dentro de la superficie hortícola nacional, de acuerdo a datos del Censo Nacional Agropecuario, el NOA representa un 20% (alrededor de 49 mil hectáreas). De la misma, un 54% de la superficie corresponde a las provincias de Tucumán y Santiago del Estero, Catamarca representa un 10% y el resto se distribuye entre Salta y Jujuy, de las cuales aproximadamente un 40% es destinado al cultivo de tomate, para consumo en fresco.


Esta nota fue publicada en las páginas Nº 54, 55 y 56 de la edición en papel de la revista de Noviembre / Diciembre 2007.







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