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May/Jun 2019


Seguridad

bioseguridad B

"Son todas aquellas normas, que aplicadas en forma obligatoria y permanente, tienen como objetivo, controlar el ingreso de un agente infectocontagioso, hongo o parásito a cualquier establecimiento, en donde existen seres vivos, logrando con ello, que no resulten afectados, evitar su transmisión hacia otros y por sobre todo, poner innecesariamente en riesgo, al personal y operarios".

Revista PRODUCCION: bioseguridad B
 

Mis queridos y nunca olvidados, segun la hora de lectura de esta nota, tengan Uds., muy buen día, tarde o noche.
Después de tan prolongadísimo paréntesis literario, retomo con mucho entusiasmo mi labor de comentarista en actividades pecuarias, con una "prima nota", referida a la Bioseguridad - B, tema muy en boga, en boca o punta de lengua de todos, lugar que de por sí solo, no ayuda por cierto, ya que al no estar grabado a fuego "en el cerebelo", por más que se habla y habla de ella, a la final y para variar, ...no se hace un corno!.


No se le da importancia, hasta que aparecen los problemas y les sacude el porrazo de sus vidas, dejando a más de uno al borde del nocaut, tirando la toalla o rogando por la campana. Y ¿saben por qué? De puro "bestiunes" nomás, ya que la inmensa mayoría piensa, sin pensar, que como... no se ven los microbios... no existen!!!. Así de fácil, triste y sencillo.
Pero para no ser tan injusto y garroteador, sobre todo en mi primera nota, después de tantos años y por más que lo que les comento es cierto, les aflojo un poco la cincha reconociendo, que no hay mucha bibliografía al alcance y la que se consigue, no es clara, ni específica.


Por ello, para colaborar, además de criticar y a modo de resumen, trataré de clarificarles qué es, a qué se dedica, con quién anda, para qué sirve y cómo se debe usar, la tan mentada "B", cosa de que, al menos los que lean esta nota, ya no tengan excusa, para hacerse "los sota" y dejarla de lado.
Comencemos entonces, de una buena vez: Acorde a la actividad que se desarrolla, para proteger la salud humana, animal o vegetal y si bien hay más de una definición, a mi modesto entender, la más acertada es: "Son todas aquellas normas, que aplicadas en forma obligatoria y permanente, tienen como objetivo, controlar el ingreso de un agente infectocontagioso, hongo o parásito a cualquier establecimiento, en donde existen seres vivos, logrando con ello, que no resulten afectados, evitar su transmisión hacia otros y por sobre todo, poner innecesariamente en riesgo, al personal y operarios". Pavada de definición, o no?.


Cualquier falla u omisión en ella, por insignificante que sea, es aprovechada por ese enemigo oculto, para ingresar a donde se presume que no debiera estar, apareciendo "para sorpresa, lamento, lloro y desgracia".
A modo de ejemplo, un caso humano, muy simple y comun de difusión-transmisión de un problema respiratorio infectocontagioso, se debe al nulo conocimiento de una norma básica de B, que es la de no saber estornudar correctamente, para evitar así, expandir conjuntamente gotas de saliva-moco y partículas de virus o bacterias, hacia el resto de la gente. Les parece broma o exageración?


Sigan la lectura y van a ver que no es así.
Cuando se estornuda con la boca abierta, con mucho ruido, bien a "lo guaso", como nos gusta, el rocío que se desparrama, puede lanzar partículas infectantes a más de un metro, llegando a duplicarse la distancia, cuando por el contrario, pretendiendo pasar por "finoli", se usan las dos manos tipo embudo-corneta (pasando de simple salpicadura, directamente a baño en moco).


Siendo lo ideal y correcto, acercar la palma de la mano ahuecada a la cara, para tapar nariz y boca, mientras se susurra un suave "atchis o salucito", que si es acompañado con pañuelo tanto mejor o tapándose toda la cabeza con la campera, si no hay otra, pero jamás con el mantel y menos con la servilleta, ojito!.
Norma que debería inculcarse desde el jardín de infantes, catecismo, colegio, universidad, en la calle, establecimientos publicos, hospitales, hoteles, aeropuertos, Cruz Roja, bomberos voluntarios, fuerzas armadas o desarmadas, como prefiera llamarlas, población rural y donde más se les ocurra. "Que el saber y el aseo no dañan y mucho menos cuando abundan"!.


En medicina humana y veterinaria, existen una cantidad enorme de enfermedades altamente transmisibles y contagiosas, de declaración obligatoria, caso de: Salmonelosis, Sarampión, Tos Ferina, Cólera, Sida, Peste, Encefalitis Viral, Hantavirus, Difteria, Virus del Nilo Occidental, Hepatitis A y B, Tuberculosis, Fiebre Amarilla, Malaria, Fiebre Aftosa, Peste Bovina, Rabia, Encefalopatía Espongiforme, Peste Porcina Clásica y Africana, Brucelosis, Leptospirosis, Cisticercosis Porcina, Leishmaniosis, Enfermedades transmitidas por Garrapatas e Influenza Aviar, entre otras, además de la mala entraña, envidia, capricho y tantas otras que falta nombrar.
Debido a todas y cada una de estas enfermedades, los animales, lisa y llanamente se enferman y mueren, sobre todo nosotros, por más que nos creamos de acero, irrompibles, dueños del universo y sus alrededores.


El término B, nació en USA, allá por el año 1.987, debido al interés en elaborar guías y establecer normas, con el fin de prevenir los riesgos de contaminación del personal de la salud, por tratar pacientes enfermos de Sida, Hepatitis C, entre otras enfermedades transmisibles, en los Hospitales, Centros Médicos, Odontológicos, Oftalmológicos, Laboratorios de Diagnóstico, Farmacología, Colegios, Universidades, Centros Veterinarios, Industria Pecuaria en general, amén de Semilleros, Viveros Silvícolas, de plantas industriales, medicinales, ornamentales, entre otros.
Propagándose prontamente a todo el mundo, cobrando año a año mayor interés, de manera firme y creciente en países de avanzada y a paso de tortuga, renga para colmo, en países como el nuestro. Porque nos guste o no, por estos lares, desafortunadamente aun no existe una concientización clara sobre sus beneficios. Los más o los muchos: Lisa y llanamente no la utilizan, por ignorancia, desconocimiento de sus ventajas, por considerarla cara o por que la ven como una inversión innecesaria.


Los menos o los pocos: La aplican generalmente mal, comienzan con algo de entusiasmo, pero al poco tiempo y sobre todo, al ver que no han tenido problemas, disminuyen su accionar, de parcial a total, bajando la guardia y tirando por la borda, todo el esfuerzo y logro obtenido, justificándose con la falsa creencia que "hacen un ahorro" al no aplicar las normas ni los productos recomendados y en el mejor de los casos, usando solo uno o dos permanentemente, con el problema consabido de acostumbramiento, por la falta de rotación-alternancia de los mismos.


Y si no hay una conciencia individual, mucho menos habrá una colectiva, para su correcta valoración y consecuente aplicación, comenzando verticalmente, desde: A) Cabeza, que seria el o los dueños. B) Cuerpo, gerentes, personal administrativo y técnicos y C) Extremidades, personal, porteros, vigilantes, conductores, repartidores de productos, operarios, laburantes en general.


Es hablar en chino mandarín o predicar en el desierto, como quien dice "chocar en penca", ya que todavía se usa como muletilla, casi infantil, el culpar al otro de lo propio, en vez de hacer cada uno, de manera responsable, las cosas como se debe, restando en vez de sumar y peor aun, dividiendo!!.


La parte dirigente/patronal, cree erróneamente que solo la peonada es la causante de la transmisión de enfermedades y si bien no le "chinguia" en parte, no tiene en cuenta, que también el o ellos son los responsables.


Diría que en el reparto, ligan en partes iguales, ya que por "pura pijotería" no se instalan sistemas adecuados para control, no se proveen de productos o por compromisos más sociales que otra cosa, se deja ingresar cualquier visita, que bien puede ser el agente transmisor, por mas que lo haga en vehículo nuevo, se talquee y bañe a diario o huela a perfume de rosas.


A nadie se le "hizo carne" todavía, ni a propietarios ni a empleados, de que con la B, no se negocia, ni permite excepciones, sea amigo, pariente o entenado. Mucho menos a los "PA - Profesionales Actuantes", partícipes de rol fundamental, que no se juegan, ni transmiten, ni inculcan las buenas normas, a todo el grupo de trabajo, como tampoco exigen la provisión de material y equipos adecuados, entre otras cosas, para que no se pierda la cadena de prevención, será quizás... para no perder el trabajo? En fin "vayuno a sabe".


Menudo tema encaré para el debut, primera nota y ya peleado con todos y contra todos... hábrase visto!!!. Y ya para ir cerrando esta nota, en parte nomás, porque todavía resta un tirón medio largo, solo me resta decirles que esta tan mentada Bioseguridad, les irá llegando en "futuras y cómodas cuotas, digo notas", para que no se me lo atoren y les vaya entrando despacito, sin pausa y sin prisa.


Debo reconocer mientras, que es un grato regreso, una inesperada alegría, estar de nuevo con ustedes, por medio de esta revista amiga de tantos años, solo lamento, el no haber retornado antes. Con tanta problemática actual y ya a edad avanzada, no es tan fácil como antaño, encarar temas que puedan captar la atención y que sirvan de reflexión y provecho, "ojalita" así sea!!!.
Hasta la próxima y como siempre, les dejo mi cariñoso mensaje... pórtense bien... o por lo menos... traten!!!.t

Revista PRODUCCION: bioseguridad B
 
Ing. Zootecnista Eduardo F. Montiel
M. P. Nacional Num 11 - CPIA
efmontiel@arnet.com.ar

Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en las páginas Nº 34 y 35 de la edición en papel de la revista de Mayo / Junio 2019.
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