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May/Jun 2013


Ganadería

Se produce más carne y se exporta menos

Entrevista: Felipe Goizueta

En estos momentos al "feedlot" le cierran los números, cosa que hace tres meses no le cerraban. Hay un equilibro entre la invernada y el engorde. Se busca incentivar la producción mixta en el NOA.

Revista PRODUCCION: Se produce más carne y se exporta menos
 
Revista PRODUCCION: Se produce más carne y se exporta menos
 

De acuerdo a un informe de Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), la entidad que agrupa al sector, el consumo de carne vacuna en el país creció un 7 por ciento en los tres primeros meses de 2013, dato que implicaría saber que cada argentino come 59,7 kilos de carne por año.
El dato del último trimestre representa un cambio importante si se tienen en cuenta las cifras anteriores al que había descendido el consumo, aunque todavía muy lejos de los 74 kilos que ostentó el país antes durante la década pasada. Hay que ver que debido a la suba de precios, el consumo de carne venía en bajada desde 2010.
De acuerdo al informe, el cambio de tendencia en el consumo interno tiene que ver con que en el primer trimestre del año se produjo un 6,9 por ciento más de carne y se exportó menos. Desde el sector, apuntan al atraso cambiario y a las retenciones de 15 por ciento para explicar las bajas en las ventas al exterior. En tanto, la faena de vacunos, en marzo último, se ubicó en torno de las 991 mil cabezas, algo así como 31.500 cabezas más que en igual período de 2012. Al respecto, el dirigente rural, Felipe Goizueta, se refirió a esta situación, reconociendo el mayor consumo de carne vacuna en el país y la menor venta al exterior.
¿Como está la producción de ganado vacuna en la provincia y en la región?
La ganadería en Tucumán se mantiene en las 140 mil cabezas que hace muchos años tenemos. Y esto porque no hay campos para extenderse más, lamentablemente. Los pequeños productores están ahí, con un "parate" pronunciado, porque no pueden incrementar se explotación, cosa que tendría que aumentar. Pero no puede aumentar a pesar de que el Gobierno Provincial está trabajando, colaborando de algún modo, para que aumente. En Tucumán hay factores territoriales y también climáticos (las últimas sequías) que no favorecieron a la producción ganadera local. Lamentablemente, el año pasado y este año, la sequía ha influido mucho para que no aumente el stock, tanto es así que tanto ahora en Tucumán como en todo el país, estamos con una faena del 53 por ciento de vientres.
¿Eso es grave?
Cuando se produce un 53 por ciento de faena de vientre hay un equilibrio, en una palabra, no aumenta el stock ni disminuye, como en septiembre y octubre del año pasado, que estábamos en 49 por ciento, y ese es el millón y medio de cabezas de vientres que ha aumentado a nivel país, y que lo vamos a confirmar cuando se termine con la vacunación de ganado en el país. Lo que pasa es que en estos momentos se ha retraído un poco el precio. Pero tenemos que hacer una política de diálogo. Que estas políticas sirvan. Nuestro gobierno tiene que recibir a la Mesa de Enlace Agropecuaria, tiene que escuchar, no tenemos que discutir de mala manera, hay muchas cosas que se puede hacer para el bien del país.
Se dice que se perdieron entre 11 y 12 millones de cabezas de ganado ¿es así?
Se perdieron entre 11 y 12 millones de cabezas porque tenemos un dólar que no es competitivo ni antes ni hoy, y mucho influyeron las grandes sequías que pasaron, las inundaciones en Buenos Aires donde se murieron muchos terneros, y las sequías, por ejemplo este año y el año pasado en Tucumán fueron fatales. No hay campos que no hayan perdido una cabeza de ganado. Hay que ver a lo nuevo, vamos a hacer algo. En el NOA hay actualmente muchos campos para hacer explotaciones mixtas que es algo que nunca se tuvo que haber perdido en la región.
El hecho de que nos comamos las hembras ¿de qué manera repercute en el sector?
El aumento de la faena, en especial de ejemplares en edad reproductiva, causa preocupación en la industria cárnica por el impacto que esto tendrá sobre los futuros stocks ganaderos y también los esquemas de precios de la hacienda. El origen del aumento de la faena de hembras tiene que ver con el atraso en el precio de la hacienda en general y en el precio de los terneros, en particular. Es perjudicial mientras no nos sentemos a hacer una política para revertir ésto. Si el productor tiene rentabilidad, siendo más eficiente en el tema de pariciones, porque hoy estamos con un 58 por ciento de pariciones, si nosotros aumentamos entre un 10 y un 15 por ciento de reproducción de terneros, cosa que se pude hacer con a tecnología de hoy, con la manera de conservar forrajes, se puede hacer, tipificar el rodeo de vientre. Pero siendo mucho más eficiente en parición y deteste, cosas que se pueden hacer, pero hay que tener incentivos, el productor tiene que tener incentivos, pero sí va a perder plata con las vacas entonces dice, no, me que ahí nomás, no invierto y me mantengo en lo mínimo.
Al sector ganadero ¿hoy le conviene exportar o vender en el mercado local?
Con un buen manejo de exportación conviene el mercado exterior. Hoy nosotros tenemos la Cuota Hilton que está en 17.500 dólares más o menos y la cuota No Hilton está en 7.000 dólares. En una palabra, es preferible el mercado local, pero tendríamos que haber entrado en la Cuota Americana que significarían unas 20 millones de toneladas de carne más de exportación y que son los mismos cortes Hilton, pero que acepta que tenga algo de grano, cosa que la Cuota Hilton no permite y, además no tiene arancel, cosa que la carne Hilton tiene un 17 por ciento de arancel. Tenemos que entrar a mercados importantes porque la gente no se va a quedar sin carne en el mercado local. Un ejemplo, un novillo de 420 kilos de cuota Hilton, tiene solo 16 kilos de cortes que son valiosos. La cuota Hilton son sólo 7 cortes, entre ellos está el Lomo, el Cuadril y el Bife Ancho; lo otro, de la cuadrada, es una carne buena pero que entra en el rango de los 6 a 7 mil dólares.
Conviene vender en el mercado local...
Nosotros somos muy carnívoros, en un tiempo bajamos a 47 y 48 kilos por habitante. Hoy ya estamos en 56 y 57, una gran competencia con el pollo que también se come mucho, y el cerdo que tendría que ser una alternativa, oscila en 7 kilos por habitante. Pero acá hemos aumentado mucho el consumo y si usted hace un análisis, va a llegar a que es más económico comprar carne de vaca, además de rica. El precio en los últimos meses ha aumentado, sobre todo el precio del ternero para el criador y también para el feedlot. Por ejemplo, podemos decir que en estos momentos al feedlot le cierran los números, cosa que hace tres meses no le cerraban. Ahora sí les está yendo algo mejor porque hay un equilibro entre la invernada y el engorde. Ojalá esto siga así para el bien del campo, de la ganadería y del país.
Los precios que se pagan en mostrador ¿tienen relación a los que recibe un productor por kilo vivo?
Un kilo de asado a 12 pesos y uno de vacío a 14,50 era lo que esos cortes costaban en el súper hace cuatro años. Actualmente, rondan los 39 y 45 pesos. El asado y el vacío subieron en promedio 38% en 2009, 64% en 2010 y 35% hasta el presente. Así, se fueron de 13,34 pesos por kilo a más de 41 pesos, triplicando su precio en cuatro años, según registró el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna. Y eso impactó fuerte en la mesa, cuyo consumo de carne cayó en 2011 a su marca más baja desde 1921 y hoy sigue casi en los niveles de 2002, cuando aparecieron los coletazos de la crisis de 2001.
¿Porqué sube el precio al público en general?
A nosotros que la producimos, no nos aumenta nada. Hace varios años que los precios por kilo vivo de novillo rondan entre 9 y 11 pesos como máximo. Eso se puede verificar en la página del Mercado de Liniers que es quien forma los precios. La carne aumenta porque la aumentan los intermediarios. Si aumentara por falta de stock, aumentaría desde el campo y no pasa actualmente. En el Mercado de Liniers se puede comprobar el precio que se paga en el campo, valores que están muy lejos de los precios de mostrador en las carnicerías. Al precio que se nos paga, hay que descontarle los impuestos, las retenciones, la sanidad del animal, etc. Los frigoríficos, le cargan al precio final, lo que a nosotros nos descuentan.

Por Fabián Seidán



Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en las páginas Nº 32, 33 y 34 de la edición en papel de la revista de Mayo / Junio 2013.
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