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Mar/Abr 2008


Caña de azúcar

Los cañeros miran la zafra 2008 con buenos ojos

Entrevista: Humberto Gordillo

Si bien el precio del endulzante no es el más conveniente, las perspectivas de una mayor producción y de mejores rendimientos sacarinos ilusionan a los productores con una campaña exitosa.

Revista PRODUCCION: Los cañeros miran la zafra 2008 con buenos ojos
 

De acuerdo a datos preliminares del sector, la producción de azúcar en la próxima campaña sería igual o mayor a la de 2007, con estimaciones que indican que se podrían superar las 2.300.000 toneladas en todo el país. Hasta el presidente del Centro Azucarero Argentino, Jorge Zorreguieta, se animó a decir que en 2008 se podría superar el récord histórico de producción del sector (alcanzado en 2006) teniendo en cuenta las buenas lluvias que cayeron en la región NOA donde se concentra la mayor parte de la producción azucarera nacional.
Así, con casi 291.000 hectáreas entre Tucumán, Salta y Jujuy, para los cañeros las perspectivas son buenas, aunque por su lado la preocupación está centrada en el bajo precio que reciben por el azúcar (63 pesos la bolsa de 50 kilos), valor que a muchos no les alcanza para cubrir sus costos productivos, financieros y fiscales.
Producción conversó con Humberto Gordillo, presidente del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (CACTU) quien se refirió a la actualidad del sector y a sus posibilidades futuras, en un mundo donde en un futuro cercano se apunta más a generar combustibles que azúcar de la caña.

¿Cuál es la situación actual de los productores cañeros en nuestro país?
La situación de los productores está muy ligada al precio que pueda tener el azúcar, por eso le digo que si nos referimos al valor del endulzante, hoy estamos con precios muy deprimidos que vienen desde noviembre del año pasado. Eso incide en las perspectivas futuras del cañero por cuanto la mayoría tuvo que absorber esta carga mientras que una minoría debió endeudarse crediticiamente para salir del paso.

Y en lo que hace a las plantaciones?
En cuanto a las perspectivas del cañaveral le puedo decir que se observa que viene bien. Por eso, como hay más caña que el año pasado, quiero que quede claro que los productores queremos entrar ordenados a la zafra para que no nos pase lo que ocurrió en 2007, que se desordenó todo por un problema ajeno al no contemplarse la parte climática. Es algo que también tenemos que tener en cuenta para poder estructurar un esquema de trabajo entre la industria y los cañeros.
La tarea de nuestras instituciones, en este caso el CACTU, es bregar para mantener en el tiempo la estabilidad de la actividad que es lo que estamos tratando de hacer y por eso buscamos la previsibilidad de todos los acontecimientos que se puedan dar en una zafra, tanto los que marcan la naturaleza como aquellos que surgen del propio hombre. Entonces de esa forma vamos a armonizar toda la actividad a los efectos de tener un buen futuro para adelante.

Se habla de una zafra récord para este año.
La posibilidad de una producción mayor de azúcar existe porque hay más caña. No me animo a dar datos porque pienso que eso es tarea de los técnicos como de la Estación Experimental, que cuentan con información satelital precisa. Pero más o menos uno es cañero avezado y de acuerdo a la evolución de las plantaciones va viendo que existe la posibilidad de una buena producción de caña. Por eso digo que debemos ordenarnos nosotros mismos a los efectos de poder tomar esa producción y darle un sentido beneficioso en lo que hace al valor del producto.

¿Se hizo una buena labor cultural este año?
La labor cultural del cañero se ha tornado muy eficiente en los últimos años, al igual que las variedades de caña que se manejan. Pero en esto último quiero detenerme y decir que nos preocupa un poco ya que en los últimos tres años venimos trabajando casi con una sola variedad de caña, que está implantada en un área importante de Tucumán, que podría rondar el 90 por ciento de la superficie cañera. Hay que tener un poco de cuidado con esa variedad porque puede venir un virus y ¿qué pasa entonces con Tucumán y su azúcar?. Aquí hay que abocarse a estudios científicos buscando la previsibilidad para mantener la actividad en el futuro. Por otra parte, puedo asegurarle que hay una buena actividad cultural de la caña por parte de los productores y por eso estamos permanentemente bregando para que se tenga en cuenta la calidad de caña entregada en los ingenios. Esa es nuestra intención, que la calidad de caña se pueda determinar con precisión en los ingenios.

¿Aumentó el nivel de sacarosa que se obtiene de la materia prima?
Sí, aumentó bastante por lo que hoy se necesitan menos hectáreas para producir igual o más azúcar que en la década pasada. La nueva variedad está dando mucha azúcar y en estos momentos tenemos conocimientos de que hay otras variedades que están por salir al mercado y que cuentan con mucha más azúcar que las que están vigentes.
Se habla de ingenios en crecimiento y de cañeros pobres.
Creo que el problema pasa por la parte financiera. El sector azucarero está en una posición más segura por cuanto goza de muchos beneficios y de algunos decretos, como por ejemplo la modificación de la Ley de Biocombustibles que les permitió acceder a un crédito blando de 150 millones de dólares y eso no llegó hasta los cañeros. Entonces financieramente está en una mejor posición que el cañero porque tiene acceso a otro nivel de crédito. De ahí que digo que se debería tener en cuenta a la industria toda, incluyendo al cañero cuando se otorgan créditos al sector porque los cañeros son necesarios al momento de la zafra.

El crédito para ellos ¿es para que reinviertan en las fábricas?
Ellos están haciendo inversiones, pero necesitan también de la caña de los productores para poder trabajar y elaborar azúcar. Hay que ver que si los ingenios descuidan a los cañeros que proveen de la materia prima, van a tener problemas.

¿Cómo hace el cañero para llegar a la zafra frente a esa situación?
El único recurso que tiene el cañero para llegar a la zafra es el azúcar. Si el azúcar no tiene precio llega asfixiado. Entonces tiene serios problemas porque debe comenzar a recurrir a créditos caros y entra en crisis.

¿Disminuyó la cantidad de cañeros en Tucumán?
Evidentemente ya no está en la cantidad que había en los años 60, cuando sumaban 14.000 en total. Bajó mucho la cifra, hubo mucha concentración en los últimos 15 años y también esos movimientos repercutieron en la unidad económica. Hoy, gracias a la nueva variedad de caña, la unidad económica ha mejorado y ya no se requieren de tantas hectáreas para hacer a la actividad rentable. Eso significa que el cañero que tiene un fundo pequeño se puede mantener ahí y no es expulsado hacia villas de emergencia en los cordones de las grandes urbes. Eso hay que apreciar de esta nueva variedad, significó mucho para Tucumán.

¿Hay sectores que abandonaron su producción para volcarse a la soja, hay cañeros que hayan hecho lo mismo?
No es el caso del cañero porque dentro de esta actividad no es fácil cambiar de rubro. Hay zonas donde se puede producir sólo caña y no soja por cuestiones climáticas y pluviométricas. Lo que sí podemos decir es que citricultores y sojeros han surgido a la sombra de la agroindustria azucarera, de ahí sacaron los capitales para hacer la nueva actividad.

¿Durante 2007 se hicieron en Tucumán 217 mil hectáreas de caña, este año podría aumentar?
Mire, creo que todas esas especulaciones que se hacen de pasar 250 mil hectáreas cañeras es imposible. Creo que la naturaleza no lo permitirá. Por eso la zona cañera está determinada en la provincia, lo que sí hay que tratar es de conseguir grandes rendimientos en esa zona y dejar de imaginar que vamos a ir a poner caña en La Cocha o en Trancas. La caña puede andar uno o dos años pero indiscutiblemente ese capital invertido en la plantación no se va a amortizar, se va a producir a pérdida. Además por las distancias, la incidencia del flete en el transporte de la caña, por eso tiene que estar cerca del ingenio para no incrementar los costos.

¿Cuál es la posición de los cañeros respecto a la producción de etanol?
A nosotros nos interesa el etanol y por ello en setiembre viajamos a Brasil para ver cómo funcionan las asociaciones cañeras y las industriales. Y vimos que lo hacen integrados. Ambos sectores trabajan juntos principalmente analizando primero la calidad de la caña, para eso hay un laboratorio automático que determina el nivel sacarino de la materia prima. Allí la mano del hombre no interviene. Entonces surge una buena relación. Ya no se produce de la caña sólo azúcar, sino 6 ó 7 productos, y el azúcar es importante, pero los otros productos también. Ahí vimos que la industria química de la caña está tomando gran envergadura hasta para producir plástico. Nosotros aspiramos a eso, como para ir buscando la tranquilidad en el futuro de la actividad. Queremos que algún día se apruebe ese manual de instrucciones de trabajo entre cañeros e industriales, a los efectos de que todos trabajemos en forma armónica.

Siempre se habla de los dos sistemas de producción, el del Norte y el de Tucumán, ¿cuál es el mejor?
Mire, por ejemplo, Ledesma es dueño de sus campos y tiene dividido por una parte el campo y por otra la fábrica. Hay una competencia entre campo y fábrica donde el campo trata de buscar la mejor calidad de caña para ganarle a la fábrica en su eficiencia. Así hay que trabajar, en esos parámetros. En Tucumán la industria tiene que ir a buscar la eficiencia de la fábrica mientras que los cañeros tratan de obtener la mejor caña posible. Creo que el sistema de Tucumán es mejor porque el cañaveral está distribuido en distintas personas que es una forma de evitar las concentraciones económicas que muchas veces llevan a situaciones no deseadas. Hay una competencia más sana.

¿Este año la zafra puede comenzar más temprano?
Todo dependerá de las condiciones climáticas, que haya piso por ejemplo. Si hay y pueden ingresar las cosechadoras integrales empezaremos temprano, que es lo que el cañero quiere para evitar las heladas que tanto daño hacen a la producción. El tema de ganarle a las heladas hace que nos apuremos todos y comenzamos entonces a chocarnos en la entrega.

¿Los costos del sector siguen creciendo?
Los costos del productor se han incrementado bastante, sobre todo en lo que hace al tema de abono y productos químicos. Eso incide mucho en la economía de los cañeros porque se utilizan bastante kilos por hectárea para realizar una tarea cultural válida.

Por Fabian Seidan



Esta nota fue publicada en las páginas Nº 50, 51 y 52 de la edición en papel de la revista de Marzo / Abril 2008.







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