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Ene/Feb 2010


Plagas

Complejo de picudos

Asociados al cultivo de soja

Revista PRODUCCION: Complejo de picudos
Foto 2: Daño (deshilachado) causado por el adulto de Sternechus subsignatus en plantas de soja.
 
Revista PRODUCCION: Complejo de picudos
Foto 3: Daño causado por Promecops sp. en plantas de soja.
 
Revista PRODUCCION: Complejo de picudos
Foto 4: Daño causado por el adulto de R. subtilis en brotes y vainas de soja. Abajo, derecha, una larva de la plaga alimentándose de un grano de soja.
 

Una nueva campaña de soja está iniciándose en nuestra provincia y el NOA, y es necesario prestar especial atención a aquellas plagas de aparición temprana que suelen comprometer al cultivo en sus primeras etapas de crecimiento.
Entre estas plagas se destaca por su importancia el complejo de picudos, constituidos por Sternechus subsignatus (picudo grande), Promecops sp. (picudo chico o arañita) y Rhyssomatus subtilis (picudo negro de la vaina) (Foto 1).
En nuestra provincia, dentro de este complejo de picudos el que merece mayor atención es S. subsignatus, por tratarse de una plaga con un alto potencial de daño, ya que tanto la larva como el adulto causan daños al cultivo de soja, y también porque en los últimos años esta plaga ha ido incrementando su área de distribución en nuestra provincia y el NOA.
S. subsignatus es una especie con un ciclo de vida anual. Los adultos comienzan a emerger desde el suelo a partir de fines de noviembre, principios de diciembre y hasta finales de febrero, con picos máximos de emergencia entre la segunda quincena de diciembre y hasta mediados de enero. El inicio del período de emergencia está relacionado con factores ambientales como temperaturas y precipitaciones. La emergencia del suelo ocurre en pulsos o camadas, siempre después de una lluvia, por lo que se recomienda realizar un recorrido por los lotes de soja después de una lluvia de importancia, a fin de constatar la presencia de la plaga en el cultivo.
Los adultos deshilachan los tejidos de los tallos para alimentarse y en los primeros estados de desarrollo este daño puede causar la muerte de las plantas (Foto 2). Cuando la presión de S. subsignatus es alta, puede ocasionar la pérdida de todo el lote de soja, siendo por ello los estadios vegetativos iniciales los más susceptibles al ataque de la plaga. En etapas vegetativas más avanzadas se determinaron mediante ensayos realizados a campo por la sección Zoología Agrícola de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, reducciones en el rendimiento de la soja de un 12% a partir del daño ocasionado por 1 picudo/m2 e incrementándose esta pérdida con el aumento del nivel de la plaga. Esto indica que bajas densidades de este picudo ocasionan pérdidas importantes del rendimiento del cultivo.
Los adultos de Promecops sp. comienzan a emergen a principios de octubre alcanzando niveles poblacionales altos durante la etapa vegetativa del cultivo, aunque se presentan durante todo el ciclo del mismo. El adulto se alimenta de los bordes de cotiledones y hojas jóvenes, realizando un festoneado característico en forma de "U" que produce una reducción de la superficie foliar (Foto 3). Daños severos de esta plaga en las primeras etapas del cultivo, llegan a causar la muerte de plántulas o un retraso del crecimiento de las mismas. En condiciones favorables para el crecimiento, la soja se recupera de los daños causados por esta plaga.
Con respecto al nuevo picudo encontrado en soja en el NOA, R. subtilis, hay que destacar que se trata de un insecto con un alto potencial de daño, ya que tanto el adulto como la larva causan daños al cultivo de soja. En etapas vegetativas del cultivo, los adultos atacan brotes tiernos produciéndoles la muerte, observándose su ataque como pequeñas perforaciones de color marrón. Durante el período reproductivo del cultivo, las hembras colocan los huevos en el interior de las vainas de soja y las larvas, al nacer, se alimentan de los granos (Foto 4).
En la campaña 2008/09 se observó que los adultos de R. subtilis emergen desde el suelo en pulsos o camadas, desde principios de noviembre y hasta mediados de marzo, presentándose así durante todo el ciclo del cultivo.
R. subtilis es una plaga de muy reciente aparición, pero que en las últimas campañas ha cobrado relevancia por la magnitud de sus daños y la carencia de información biológica que permitan desarrollar alternativas eficientes de manejo. Sumado a esto, se ha visto una rápida dispersión de este picudo en el NOA, favorecido tal vez, por el movimiento de las maquinarias de campos que afectan a otros campos que no presentan este problema. Por ello, es necesario tomar recaudos para evitar la diseminación de este nuevo picudo a otras zonas sojeras. Por tales motivos, la sección Zoología Agrícola de la EEAOC en colaboración con un asesor privado de Rosario de la Frontera, Salta, están llevando adelante estudios biológicos y de control de este picudo, a fin de ofrecer alternativas de manejo a la nueva plaga.
Para garantizar la implantación del cultivo de soja y minimizar los daños producidos por este complejo de picudos se debe tener presente dos factores claves: el monitoreo constante de lotes, sobre todo aquellos con antecedentes de la plaga, y la integración de estrategias de manejo.
En el monitoreo se debe tener en cuenta que estos picudos, en general, presentan mayor actividad durante las últimas horas de la tarde y durante la noche, por lo que el monitoreo de adultos resulta insuficiente debiéndose considerar, además, la observación de las plantas de soja para constatar la presencia de daños. El registro de ambos parámetros es de importancia en el momento de adoptar las medidas de control correspondientes.
Entre las estrategias de manejo tenemos las culturales como la rotación con gramíneas (maíz o sorgo) en lotes muy problemáticos; el retraso de la fecha de siembra, el uso de franjas trampas, la siembra de variedades de crecimiento determinado, etc. Entre las medidas químicas se destaca el uso de insecticidas curasemillas para una protección inicial del cultivo y una vez pasado su efecto se debe recurrir al empleo de insecticidas foliares, aplicándose los mismos, preferentemente, durante las últimas horas de la tarde y noche, por ser el momento de mayor exposición de estos picudos. Entre los productos utilizados se encuentran el activo fipronil, diversos piretroides y fosforados, aunque cabe señalar que la contínua emergencia de picudos desde el suelo determina un corto período de protección de estos tratamientos sobre el cultivo de soja.
En el caso de R. subtilis las alternativas de manejo están más bien restringidas, debido al desconocimiento general de su biología y comportamiento. Se observó que las alternativas químicas empleadas para el manejo de S. subsignatus y Promecops sp. (curasemillas e insecticidas foliares) tuvieron un control aceptable sobre esta nueva plaga del cultivo de soja.

Revista PRODUCCION: Complejo de picudos
Foto 1: Complejo de picudos de la soja. De izquierda a derecha: Promecops sp., Rhyssomatus subtilis y Sternechus subsignatus.
 
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Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en las páginas Nº 46 y 47 de la edición en papel de la revista de Enero / Febrero 2010.
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